APIÑAMIENTO DENTAL

El apiñamiento dental es uno de los motivos más frecuentes por los que los pacientes acuden al dentista. Además de afectar estéticamente en nuestra sonrisa, puede llegar a desencadenar patologías graves como caries, gingivitis, etc.

Es importante destacar que el apiñamiento dental puede darse tanto en personas que no han sido sometidos a ortodoncia como en personas que han llevado aparatos pero no retenedores (apiñamiento de recidiva.). Continuar leyendo “APIÑAMIENTO DENTAL”

LA PERIIMPLANTITIS

Hace unas semanas hablábamos sobre los implantes dentales. En el post de hoy, trataremos la periimplantitis. Una patología que implica la inflamación de los tejidos que rodean y están en contacto con el implante. En su primera fase, se trata de mucositis periimplantaria, inflamación que afecta sólo a los tejidos blandos debido a la acumulación de biofilm oral. Si se detecta a tiempo es reversible, de lo contrario, puede evolucionar a periimplantitis.

La periimplantitis a pesar de no ser muy habitual, es una complicación bastante grave que debe tratarse de inmediato. Puede llegar a provocar la pérdida del implante y del soporte óseo. No debe confundirse con la periodontitis, inflamación de los tejidos que rodean las piezas dentales. Continuar leyendo “LA PERIIMPLANTITIS”

DOLOR DE MANDÍBULA

El dolor de mandíbula que muchos adultos sufren es el llamado trastorno de la articulación temporomandibular (ATM). La articulación temporomandibular es la unión entre la mandíbula y el cráneo. Es la que nos permite que movamos la boca de arriba a abajo y hacia los lados cuando hablamos o masticamos.

ATM

Los dolores en la mandíbula pueden aparecer de un día para otro o de forma progresiva. Su afectación puede darse con menor o mayor intensidad y puede convertirse en un dolor muy incómodo llegándonos a afectar en nuestro día a día.

Además, cuando se experimenta dolor en la articulación pueden darse otras dolencias relacionadas como dolor de cabeza, de cuello o incluso de espalda. Es por esto, que en alguna ocasión, los trastornos de ATM se pueden confundir con dolores crónicos de cabeza y cervicales.

¿CUÁLES SON SUS CAUSAS?

El estrés es uno de los factores que más influye en el dolor de mandíbula. Normalmente suele ir asociado al bruxismo (rechinamiento de dientes). Es una patología que además de afectar a la articulación también afecta a las piezas dentales que se desgastan.

Los problemas de ATM también se pueden dar por traumatismos en la articulación, empastes dentales, prótesis mal ajustadas o incluso por la falta de algunos dientes. El prognatismo o el retrognatismo (mala mordida) son otras causas del dolor en la articulación.

Un absceso dental sin tratar puede llegar a desencadenar una infección que afecte a los tejidos circundantes al hueso causando un importante dolor en la mandíbula. Por último está la osteomielitis. Se trata de una infección que viaja a través de la sangre y que afecta a los huesos. En el caso de que afecte a la mandíbula, puede producir dolor, fiebre e inflamación facial.

SUS SÍNTOMAS Y CÓMO SE MANIFIESTA

Los síntomas más habituales asociados a las dolencias ATM son:

· Dolor en el área de la mandíbula

· Molestia al morder o masticar (chasquidos dolorosos)

· Dolores de cabeza (a menudo similares a las migrañas)

· Dolor de oído

· Mordida desigual

· Dificultad para abrir la boca o mover la barbilla de lado a lado

· Bloqueo al abrir la boca

· Dolor y/o inflamación del rostro

POSIBLES TRATAMIENTOS

Previo al tratamiento es necesario un diagnóstico por parte de un especialista. Es importante una valoración personalizada para determinar el tratamiento más adecuado. Los dolores de ATM pueden ser por muchas razones diferentes. Es muy importante diagnosticar cual es el problema y como resolverlo.

Uno de ellos es el cambio de hábitos. A veces, es necesario cambiar los alimentos crujientes por otros más blandos o comer aquellos que no requieran abrir mucho la boca.

Aprender técnicas para controlar el estrés y relajarnos puede ayudarnos a aliviar la tensión acumulada en el mandíbula. Acudir al psicólogo también puede ser de gran ayuda para tratar los problemas de estrés que suelen agravar el dolor. Otra alternativa son los masajes o estiramientos de los músculos alrededor de la articulación. Pueden complementarse con compresas frías en la zona afectada.

Las férulas, también llamadas protectores bucales ayudan a reducir los efectos del bruxismo y relajar los músculos de la cabeza y cuello. Para conseguir la máxima efectividad de las férula, el paciente debe usarla con regularidad y acudir a las revisiones correspondientes para observar la evolución. En muchas ocasiones se requiere de un tratamiento de ortodoncia para llevar a los dientes a morder en una situación en la que los músculos masticatorios estén relajados y no forzados creando dolor.

Por último, existen los antiinflamatorios. Son recetados para relajar los músculos sobrecargados y reducir la inflamación.

Para los casos más extremos de ATM, debe recurrirse a la cirugía combinada o no con ortodoncia dependiendo del caso.

¿QUÉ HACER ANTE UN FLEMÓN?

El flemón, también llamado absceso bucal, es una de las patologías odontológicas más comunes. Además, es una afección que resulta muy molesta y dolorosa. La primera vez que se tiene puede resultar muy preocupante ya que uno de los primeros síntomas es el hinchazón de la encía e incluso de parte de la cara.

Antes de comentar cuáles son sus causas, síntomas y posibles tratamientos, empecemos conociendo qué es.

Un flemón dental es una inflamación de la encía, producida por una infección bacteriana que se filtra hasta la raíz destruyendo esmalte y dentina. Como consecuencia, se crea un depósito de pus que inflama el tejido blando afectado. Según la gravedad, puede llegar a afectar a otras zonas que en un principio no relacionamos con la boca como la inflamación de los ganglios del cuello.

absceso dental (flemón)

Se suele dar en pacientes con caries bastante avanzadas o que padecen periodintitis.

¿CUÁLES SON LAS PRINCIPALES CAUSAS?

Una de las causas por las que generalmente puede aparece un flemón dental son las caries no tratadas. Si no son detectadas a tiempo pueden desencadenar una infección que destruye los tejidos blandos. Las cavidades producidas por la destrucción del tejido son las zonas que se inflaman cuando se llenan de pus.

También se puede dar como respuesta a cualquier enfermedad periodental que afecte a las encías. La gingivitis o periodintitis que no reciben el tratamiento adecuado pueden desencadenar un absceso bucal.

Los traumatismos en cualquier zona de la boca son otras de las causas más habituales. La fractura de un diente puede desencadenar una infección bacteriana que, si no se solventa rápidamente, puede llegar a la raíz de la pieza y originar esta molesta enfermedad.

Por último, las muelas del juicio que no terminan de salir. Si no se realiza una correcta limpieza del espacio posterior al último molar erupcionado, se puede generar acumulación de restos de comida y bacterias e infectarse produciendo un flemón.

¿QUÉ SÍNTOMAS PRESENTA?

Los síntomas que puede desencadenar un flemón pueden variar en función de la gravedad y de cómo reacciona el cuerpo de cada persona. El dolor intenso al masticar junto con la inflamación de la encía son los síntomas más habituales. Aún así pueden ir acompañados de:

· sensibilidad dental a los cambios bruscos de temperatura

· halitosis o mal sabor de boca (por la generación del pus en la boca)

· malestar general, fiebre

· dificultades o molestias al abrir la boca

A medida que avanza la infección, las molestias e inflamación pueden irradiarse hacia los ganglios del cuello, el oído u otras zonas bucales.

POSIBLES TRATAMIENTOS

En el caso de padecer algunos de los síntomas comentados anteriormente, es importante acudir lo antes posible al odontólogo. Una vez en la consulta, nuestro dentista podrá determinar cual es la causa del flemón y aplicar el tratamiento más adecuado para combatir la infección.

En la primera visita, nos recetarán antibióticos y antiinflamatorios para eliminar la infección. También nos calmarán los dolores y molestias causadas por el hinchazón. También, es muy probable que nos recomienden realizar enjuagues bucales con algún producto específico. No solo nos ayudarán a bajar la inflamación sino que favorecerán el drenaje del pus acumulado.

No siempre se puede tratar la causa que ha producido el flemón en la primera visita debido a la infección. En ocasiones hay que esperar a que el antibiótico haga efecto para poder realizar el tratamiento necesario en una segunda visita.